«Austerlitz», W. G. Sebald

★★★★★★★★★☆
Sebald escribe con una perfección tan deslumbrante que termina generando distancia: admiré cada página de Austerlitz como admiro La piedad de Miguel Ángel, fascinado por su belleza y preguntándome, al mismo tiempo, dónde quedó el horror humano que debería contener.

«Calabobos», Luis Mario

★★★★★★★☆☆☆
Luis Mario convierte el norte en barro, lluvia y rabia en Calabobos, una novela tan caótica como poderosa. No me ha enamorado del todo, pero sí me ha dejado imágenes imposibles de olvidar.

«Vivir abajo», Gustavo Faverón Patriau

★★★★★★★★★★
«Vivir abajo» es una novela monstruosa, brillante e inabarcable: un thriller político, una tragedia griega y un laberinto literario sobre las dictaduras latinoamericanas. No sé exactamente qué he leído, pero estoy convencido de que el tiempo la convertirá en un clásico.

«Budín del cielo», María Luque

★★★★★★★★★☆
Lo que parece una historia mínima se convierte en una reflexión conmovedora sobre la vida. «Budín del cielo» nos invita a mirar despacio, a cuidar y a entender que los vínculos perduran incluso cuando cambian de forma.

«La casa de verano», Masashi Matsuie

★★★★★★★★★★
Una historia mínima que deja huella máxima. «La casa de verano» demuestra que, a veces, basta con observar para descubrir toda la belleza escondida en lo cotidiano.

«Como bestias», Violaine Bérot

★★★★★★★★☆☆
Un libro que te invita a interpretar… y luego se arrepiente. Adictivo, incómodo y muy sugerente, pero con un final que parece escrito para asegurarse de que nadie piense por su cuenta.

«El palacio azul de los ingenieros belgas», Fulgencio Argüelles

★★★★★★★★★★
Entre tanto bestseller prefabricado, Fulgencio Argüelles aparece como un milagro: escribe sin hashtags, sin algoritmos y, peor aún, con talento. El palacio azul de los ingenieros belgas es para quienes todavía creen en los libros de verdad.

«Joyland», Stephen King

★★★★★★★☆☆☆
Joyland es la prueba de que Stephen King no siempre necesita litros de sangre para inquietar: basta un parque barato, un corazón roto y el recuerdo de un verano que nunca fue tan inocente como parece.

«La anomalía», Hervé Le Tellier

★★★★★★★★☆☆
Un vuelo, dos aterrizajes, cero explicaciones. «La anomalía» es una novela brillante sobre el caos de ser uno mismo… dos veces. Filosofía, sátira y crisis existencial en cada página. Ideal para quienes ya no se aguantan ni solos.

«Consum preferent», Andrea Genovart

★★★★★★★☆☆☆
Una novel·la que et fa parlar amb bolets, sospitar dels núvols i creure que les muntanyes tenen més vida interior que tu mateix. Irene Solà t’atrapa, t’eleva i et deixa meravellosament confós.

«La amiga estupenda», Elena Ferrante

★★★☆☆☆☆☆☆☆
Leí más de 200 páginas esperando que pasara algo. Pero no pasa. Mucho ego, poca historia y una protagonista que adora a una amiga insufrible. El misterio no es Lila, es cómo esto gusta tanto a tanta gente.