«El doble», Fiódor M. Dostoievski

★★★★★★★★☆☆
¿Un hombre contra sí mismo o contra el sistema? En El doble, Dostoievski mezcla neurosis, trámites y existencialismo en un cóctel que Kafka hubiera firmado… si no fuera porque Dostoievski ya lo había hecho décadas antes.

«Els cosacs», Lev Tolstoi

★★★★★★★☆☆☆
Un noble avorrit se’n va al Caucas a buscar sentit a la vida entre cosacs, vodka i noies que no li fan cas. Un diari de lamentacions amb cavalls, enyorances filosòfiques i una història d’amor tan realista com frustrant.

«Las almas muertas», Nikolái Gógol

★★★★★☆☆☆☆☆
Una sátira brillante sobre muertos que pesan más vivos que los vivos. Gógol construye un universo delirante y profundamente ruso… que admiré mucho más de lo que disfruté.

«La voz del Amo», Stanisław Lem

★★★★★★★★★☆
Lem nos promete un mensaje alienígena y nos entrega un espejo sucio: el reflejo de nuestra arrogancia intelectual. Ciencia, filosofía e ironía en una novela que confunde, irrita… y fascina.

«Lolita», Vladimir Nabokov

★★★★★☆☆☆☆☆
Un clásico del siglo XX contado por un pedante con complejo de genio incomprendido. Brillante, sí. Perturbador, también. Una experiencia literaria intensa: deslumbra en la primera parte y termina como un manual de viajes con aroma a horror psicológico.

«Un lloc anomenat Antany», Olga Tokarczuk

★★★★★★★★☆☆
Un poble que no surt als mapes, una xiqueta que veu massa, i una Nobel que escriu com si fos bruixa. Tokarczuk t’arrossega a Antany… i no te’n deixes anar tan fàcilment.

«Muerte con pingüino», Andrei Kurkov

★★★★★★★★☆☆
Un escritor melancólico, un pingüino como mascota y cadáveres que empiezan a acumularse: «Muerte con pingüino» es tan absurdo como entrañable, y tan lúgubre como hilarante. Sí, querrás seguir leyendo, aunque no sepas por qué.

«David Golder», Irène Némirovsky

★★★★★★★★★☆
«David Golder» es un retrato descarnado, duro y despiadado de una sociedad dominada por la riqueza y la soledad que conlleva. Irène Némirovsky nos sumerge en un mundo donde lo único que importa es poseer y exhibir dinero

«Solenoide», Mircea Cărtărescu

★★★★★★★★★☆
Hay libros que lees, disfrutas (o no) y sigues con tu vida. Hay otros que, como un virus latente, permanecen en tu memoria. Y luego está «Solenoide», que se mete en tu cabeza y se apropia de ella como un huésped insistente, un inquilino que no paga renta y que, de paso, te cambia la cerradura de la percepción de la realidad.

«Sóniechka», Ludmila Ulitskaya

★★★★★★★★☆☆
«Sóniechka» de Ludmila Ulitskaya es una de esas historias que te atrapan sin darte cuenta. Los personajes, aunque a veces raritos, son tan reales que podrías cruzártelos en la calle cualquier día.

«Memorias del subsuelo», Fiódor M. Dostoievski

★★★★★★★★★★
Siempre me ha dado reparo decir que me gusta Dostoievski, es como si al decirlo la gente te señale como pedante o esnob. Sin embargo, no puedo evitarlo, me encantan todas sus novelas; y «Memorias del subsuelo» es una de mis grandes favoritas.