★★★★★★★★☆☆
Una novela donde fracasar es un arte, Glenn Gould es Dios y Thomas Bernhard te grita durante 150 páginas. No fue fácil leerlo, pero sobreviví. Y lo peor: me encantó.
Sumérgete en Expecto Lectronum donde la lectura es el hechizo que ahuyenta el aburrimiento.
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Una novela donde fracasar es un arte, Glenn Gould es Dios y Thomas Bernhard te grita durante 150 páginas. No fue fácil leerlo, pero sobreviví. Y lo peor: me encantó.