★★★★★★★★☆☆
Hara titula «Flores de verano» a lo que en realidad son cenizas, cuerpos y cicatrices. Una ironía cruel, pero brillante: un testimonio incómodo, brutal y necesario sobre Hiroshima, contado con la frialdad de quien lo vivió.
Etiqueta: Narrativa
«Alicia en el país de las maravillas», Lewis Carroll
★★★★★★★★★☆
¿Un cuento para niños? Ni hablar. Alicia es existencialismo con sombrero de copa, lógica torcida y gatos sonrientes. Solo disfrutable de adulto, aunque las ilustraciones de Lacombe le dan un aire tan hermoso como perturbador.
«Joyland», Stephen King
★★★★★★★☆☆☆
Joyland es la prueba de que Stephen King no siempre necesita litros de sangre para inquietar: basta un parque barato, un corazón roto y el recuerdo de un verano que nunca fue tan inocente como parece.
«La posada Jamaica», Daphne du Maurier
★★★★★★★★☆☆
En La posada Jamaica, Daphne du Maurier convierte un páramo de Cornualles en un spa del terror: contrabando, violencia y un romance que parece más castigo que recompensa. Mary Yellan no busca líos, pero los líos la buscan a ella.
«El misterio de la cripta embrujada», Eduardo Mendoza
★★★★★★★☆☆☆
Un detective sin nombre, una Barcelona caótica y situaciones absurdas: así es «El misterio de la cripta embrujada». No me robó el corazón, pero sí la sonrisa. Mendoza, te veré en otra novela.
«Pandora», Henry James
★★★★★★★★☆☆
En apenas unas páginas, James mete a un conde alemán en crisis existencial frente a una muchacha americana con más carisma que linaje. El resultado: ironía, choque cultural y una radiografía social disfrazada de comedia elegante.
«La gata», Sidonie-Gabrielle Colette
★★★★★★★☆☆☆
Un triángulo amoroso insólito: él, ella y su gata. Colette firma esta joya felina sobre inmadurez, celos y ronroneos, donde el verdadero obstáculo del matrimonio no es la suegra, sino un animal con pedigrí.
«Thérèse Desqueyroux», François Mauriac
★★★★★★★★☆☆
¿Intentar envenenar a tu marido y terminar absuelta, pero más atrapada que nunca? «Thérèse Desqueyroux» es un manual elegante de desesperación silenciosa y matrimonios que matan… aunque no literalmente.
«El mono blanco», John Galsworthy
★★★★★★★★★★
Entre arte moderno, matrimonios aburridos y el insomnio de Soames, Galsworthy nos regala una tragicomedia con aroma a polvo victoriano. Galsworthy lo llama comedia, pero en realidad duele. Y qué bien duele.
«Fra Junoy o l’agonia dels sons», Jaume Cabré
★★★★★★☆☆☆☆
En un claustre on respirar massa fort ja és una provocació, un frare intenta no morir d’asfíxia musical. Aquesta és la història d’una partitura silenciada per l’autoritat i del so més perillós: la llibertat.
«Albertine desapareguda», Marcel Proust
★★★★★★★★★☆
Una fugida, un dol, i un narrador que pensa massa. Si esperaves acció, malament. Si t’agrada la psicologia obsessiva i l’amor tòxic amb estil literari, estàs d’enhorabona.
«El malogrado», Thomas Bernhard
★★★★★★★★☆☆
Una novela donde fracasar es un arte, Glenn Gould es Dios y Thomas Bernhard te grita durante 150 páginas. No fue fácil leerlo, pero sobreviví. Y lo peor: me encantó.