«Sinsonte», Walter Tevis

★★★★★★★★★★
Un futuro deprimente, robots serviciales y gente que no lee. Sinsonte no es ciencia ficción ligera: es una cachetada elegante al sistema. Y sí, lo compré por la portada. ¿Acaso no harías tú lo mismo?

«La librería», Penelope Fitzgerald

★★★★★★★☆☆☆
Abrir una librería en un pueblo donde se prefieren los arenques a los libros: ¿hazaña cultural o suicidio social? «La librería» es una oda irónica a la derrota digna y a los placeres impopulares, como leer.

«Un tiempo nuevo», Elizabeth Jane Howard

★★★★★★★★★★
¿Creías que después de la guerra todo iba a mejorar? Howard se ríe en tu cara. En esta entrega, los Cazalet intentan reconstruir sus vidas… con las emociones de siempre y nuevas frustraciones. Brutal, lúcida, adictiva.

«Los niños», Edith Wharton

★★★★★★★★☆☆
En «Los niños», Wharton demuestra que lo verdaderamente peligroso no son los escándalos, sino las buenas intenciones. Una novela elegante, ambigua y deliciosamente incómoda, donde la inocencia es lo primero que se pierde (y no en los niños).

«Canción del ocaso», Lewis Glassic Gibbon

★★★★★★★★★☆
Una novela donde la belleza del paisaje es directamente proporcional a la tristeza de sus personajes. Porque nada es tan «épico» como llorar bajo la lluvia escocesa.

«Todas las almas», Javier Marías

★★★★★★★☆☆☆
Una historia sin historia, con personajes que se esfuman y frases que duran más que las relaciones. Javier Marías demuestra que el pensamiento puede ser más adictivo que la acción… al menos si se escribe así.

«El gegant enterrat», Kazuo Ishiguro

★★★★★★★★★☆
Una faula filosòfica amb boira i cavallers amb artrosi. No és fantasia, és Ishiguro. El gegant enterrat és com fer senderisme emocional amb dues persones grans que parlen poc però et fan plorar. Ei, però hi ha un drac… tot i que deprimit.

«Basilisco», Jon Bilbao

★★★★★★★★☆☆
Un western filosófico con un cowboy exterminador, un escritor en crisis y un basilisco que quizá seas tú. El resultado: una novela incómoda, lúcida y adictiva. Ideal si te gusta sufrir con estilo.

«El ruletista», Mircea Cărtărescu

★★★★★★★★★☆
«El ruletista» es un relato breve y fascinante del escritor rumano Mircea Cărtărescu que encierra, en unas pocas páginas, una profunda meditación sobre el absurdo, el destino y la gloria efímera. Publicado por primera vez en la década de los noventa, este cuento ha sido aclamado por su intensidad narrativa y su estilo poético, marca registrada del autor.

«El fantasma y la señora Muir», R. A. Dick

★★★★★★★★☆☆
Una viuda, un fantasma gruñón y una casa encantada: la receta perfecta para un romance que no es romance, una historia sin clichés y un fantasma que, milagrosamente, no da vergüenza ajena. Imperdible para almas vivas.

«Sobre los huesos de los muertos», Olga Tokarczuk

★★★★★★★☆☆☆
Una señora excéntrica, animales vengativos y un Nobel de Literatura que esperaba que me iluminara… pero me dejó con linterna de bolsillo. Un libro curioso, inteligente… entre lo brillante y lo que pudo ser. Un gusto, sí, pero con sabor a poco.

«Enterrado en vida», Arnold Bennett

★★★★★★★★★☆
Un pintor brillante finge su muerte para escapar de la fama… y termina casado, pobre y feliz. «Enterrado en vida» es una sátira donde el mayor crimen no es morir, sino tener que hablar con la prensa.