«Els Buddenbrook», Thomas Mann

★★★★★★★★★★
«Els Buddenbrook» ha sigut el primer llibre que he llegit de Thomas Mann, un autor al qual li tenia un respecte —fins i tot una certa por— per la seua fama de ser dens, difícil i exigent. Sempre m’havia semblat que les seues obres eren només per a lectors molt experts o pacients, aquells capaços de desxifrar pàgines carregades de reflexions filosòfiques i estructures complexes.

«Mariana», Monica Dickens

★★★★★★★★☆☆
Una novela donde no pasa nada y, sin embargo, pasa todo: errores, amores desastrosos, vocaciones fallidas y mucha dignidad. «Mariana» es la prueba de que crecer puede ser una tragicomedia deliciosamente británica.

«Maigret y la vieja dama», Georges Simenon

★★★★★★★★★☆
En esta historia, el mayor peligro no es el veneno, sino la convivencia forzada entre parientes que preferirían estar muertos… o al menos más lejos. Maigret, imperturbable, toma nota mientras se sirve otro coñac.

«La máquina del amor sagrado y profano», Iris Murdoch

★★★★★★★☆☆☆
Una novela sobre un profesor de ética que engaña a su esposa, reflexiona mucho y entiende poco. Murdoch convierte el adulterio en un laberinto filosófico donde nadie sale ileso… ni el lector. Y eso es un halago.

«Yo, Tituba, la bruja negra de Salem», Maryse Condé

★★★★★★★★☆☆
Tituba fue acusada de bruja, esclavizada y olvidada. Maryse Condé la trae de vuelta con sarcasmo, magia y una lección que ni los jueces puritanos ni tú vas a olvidar tan fácilmente.

«El llogaret», William Faulkner

★★★★★★★★★☆
Llegir «El llogaret» de William Faulkner és com endinsar-te en un pantà literari del sud dels Estats Units: calorós, espès, ple de mosquits en forma de frases subordinades i amb una sensació constant que estàs seguint el rastre d’alguna cosa que no saps ben bé què és… però que segurament fa olor de suor i oportunisme.

«Sinsonte», Walter Tevis

★★★★★★★★★★
Un futuro deprimente, robots serviciales y gente que no lee. Sinsonte no es ciencia ficción ligera: es una cachetada elegante al sistema. Y sí, lo compré por la portada. ¿Acaso no harías tú lo mismo?

«La librería», Penelope Fitzgerald

★★★★★★★☆☆☆
Abrir una librería en un pueblo donde se prefieren los arenques a los libros: ¿hazaña cultural o suicidio social? «La librería» es una oda irónica a la derrota digna y a los placeres impopulares, como leer.

«Los niños», Edith Wharton

★★★★★★★★☆☆
En «Los niños», Wharton demuestra que lo verdaderamente peligroso no son los escándalos, sino las buenas intenciones. Una novela elegante, ambigua y deliciosamente incómoda, donde la inocencia es lo primero que se pierde (y no en los niños).

«La juguetería errante», Edmund Crispin

★★★★★★★★☆☆
Un cadáver aparece (y desaparece) en una juguetería que nadie recuerda, salvo un poeta con mala suerte y un detective que cita a Milton. Misterio, comedia y puro caos académico en esta joya absurda de Edmund Crispin.

«Solaris», Stanisław Lem

★★★★★★★★★★
«Solaris» es esa novela que te promete ciencia ficción y termina dándote una terapia intensiva emocional con forma de océano pensante. No entenderás nada. Y eso, curiosamente, es lo mejor del viaje.

«Canción del ocaso», Lewis Glassic Gibbon

★★★★★★★★★☆
Una novela donde la belleza del paisaje es directamente proporcional a la tristeza de sus personajes. Porque nada es tan «épico» como llorar bajo la lluvia escocesa.