«El doble», Fiódor M. Dostoievski

★★★★★★★★☆☆
¿Un hombre contra sí mismo o contra el sistema? En El doble, Dostoievski mezcla neurosis, trámites y existencialismo en un cóctel que Kafka hubiera firmado… si no fuera porque Dostoievski ya lo había hecho décadas antes.

«Las almas muertas», Nikolái Gógol

★★★★★☆☆☆☆☆
Una sátira brillante sobre muertos que pesan más vivos que los vivos. Gógol construye un universo delirante y profundamente ruso… que admiré mucho más de lo que disfruté.

«Ruth», Elizabeth Gaskell

★★★★★★★★★★
¡Qué cabreo llevo! ¿Pero cómo se le ocurre ese final? Esta no te la perdono, señora Gaskell. Pero, ¿qué mierda de final es ese?

«La fortuna de los Rougon», Émile Zola

★★★★★★★★★★
«La fortuna de los Rougon» es el pistoletazo de salida de «Los Rougon-Macquart», la épica telenovela decimonónica (pero con mucho más drama y sin necesidad de pausas publicitarias).

«Tiempos difíciles», Charles Dickens

★★★★★★★★★★
Si crees que los lunes son difíciles, espera a leer «Tiempos difíciles» de Charles Dickens. Publicada en 1854, esta novela es un tremendo guantazo literario contra la frialdad del utilitarismo y el despiadado mundo industrial.

«El americano», Henry James

★★★★★★★★★★
Tengo que decirlo: «El americano» me ha encantado, como casi todas las novelas de Henry James (por no decir todas).

«Memorias del subsuelo», Fiódor M. Dostoievski

★★★★★★★★★★
Siempre me ha dado reparo decir que me gusta Dostoievski, es como si al decirlo la gente te señale como pedante o esnob. Sin embargo, no puedo evitarlo, me encantan todas sus novelas; y «Memorias del subsuelo» es una de mis grandes favoritas.

«La muerte de Iván Ilich», Lev Tolstói

★★★★★★★★★★
Si lees «La muerte de Iván Ilich» y no te sacude por dentro, algo no encaja. Tolstói nos cuenta la historia de un hombre que parecía tenerlo todo bajo control: una carrera exitosa, una vida acomodada, una familia respetable.

«Diario de un hombre superfluo», Iván Turguénev

★★★★★★★★★★
«Diario de un hombre superfluo» es una historia breve, pero llena de tristeza, que nos sumerge en la mente de alguien que siente que su vida ha pasado sin pena ni gloria. Publicada en 1850, es una de las obras más representativas del escritor ruso Iván Turguénev.

«Pobre gente», Fiódor M. Dostoievski

★★★★★★★★★★
«Pobre gente», la primera novela de Dostoievski, te golpea con su crudeza y te envuelve con su tristeza. No es una historia de grandes giros ni de héroes memorables, sino un retrato de dos almas atrapadas en la miseria, intentando aferrarse a la dignidad en un mundo que parece empeñado en aplastarlos.

«Aguas de primavera», Iván Turguénev

★★★★★★★★☆☆
«Aguas de primavera» es una novela que me dejó una sensación profunda de nostalgia y reflexión sobre el amor y la vida. En ella, conocemos a Dmitri Sanin, un joven aristócrata ruso que, durante un viaje a Alemania, se enamora de Gemma Roselli, una joven italiana llena de frescura y dulzura.

«La leyenda de Sleepy Hollow», Washington Irving

★★★★★★★★★☆
Imagínate que vas de excursión por el campo y el pícnic acaba con un jinete sin cabeza persiguiéndote por el bosque. Pues algo así ocurre en «La leyenda de Sleepy Hollow». Washington Irving nos regala un cuento clásico que mezcla folclore, humor y una pizca de terror… aunque, siendo honestos, el verdadero terror es lo crédulo que puede llegar a ser el protagonista.