«El museo de la rendición incondicional», Dubravka Ugrešić

★★★★★★★★☆☆
¿Museo? Sí. ¿Rendición? También. Ugrešić convierte el exilio en arte y la melancolía en postales rotas. Aquí no se viene a entenderlo todo, sino a aceptar que la memoria es un campo de batalla mal señalizado.