«Alicia en el país de las maravillas», Lewis Carroll

★★★★★★★★★☆
¿Un cuento para niños? Ni hablar. Alicia es existencialismo con sombrero de copa, lógica torcida y gatos sonrientes. Solo disfrutable de adulto, aunque las ilustraciones de Lacombe le dan un aire tan hermoso como perturbador.

«Peter Pan y Wendy», James Matthew Barrie

★★★★★★★★★☆
Olvida todo lo que te enseñó Disney: el verdadero Peter Pan es un líder narcisista, incapaz de amar ni recordar. Esta historia no es un cuento feliz, sino una lección amarga sobre el precio de no madurar.