★★★★★★★★☆☆
Una novela donde fracasar es un arte, Glenn Gould es Dios y Thomas Bernhard te grita durante 150 páginas. No fue fácil leerlo, pero sobreviví. Y lo peor: me encantó.
Etiqueta: Alfaguara
«Corazón tan blanco», Javier Marías
★★★★★★★★★★
Una historia sobre secretos, lenguaje y matrimonios que dan más miedo que amor. Marías te atrapa sin que te des cuenta, y cuando acabas, ya no sabes si quieres hablar… o callarlo todo para siempre.
«Conversación en la Catedral», Mario Vargas Llosa
★★★★★★☆☆☆☆
Una novela que exige más neuronas que ganas, donde los diálogos se cruzan como en una cena familiar caótica. ¿Confusa? Sí. ¿Brillante? A ratos. ¿Recomendable? Solo si sobrevives al primer tramo.
«La ciudad y los perros», Mario Vargas Llosa
★★★★★★★★★★
¡Qué lectura más increíble ha sido «La ciudad y los perros»! Es impresionante lo bien que escribe Vargas Llosa. Y mira que la cosa no empezó, lo que se dice, bien. Las primeras 50 páginas me resultaron profundamente desagradables y me incomodaron enormemente.
«Suave es la noche», Francis Scott Fitzgerald
★★★★★★★★☆☆
Leer «Suave es la noche» es como asomarse a un cuadro hermoso que, cuanto más lo miras, más grietas empiezan a aparecer. Fitzgerald no solo escribe con elegancia —eso ya lo sabemos por «El gran Gatsby»—, sino que aquí se mete de lleno en lo más frágil del ser humano: lo que escondemos detrás de las sonrisas, los amores que duelen y las vidas que se desmoronan poco a poco, sin que nadie lo note.
«La casa de Bernarda Alba», Federico García Lorca
★★★★★★★★★★
Bienvenidos a la casa donde el deseo se guarda bajo llave, las hijas se pudren de aburrimiento y la madre controla hasta las miradas. Lorca nos regala un drama que es puro veneno envuelto en poesía.
«El problema final», Arturo Pérez-Reverte
★★★★★★★★☆☆
Un homenaje a Holmes, un guiño al cine de saldo y un montón de pistas falsas: Pérez-Reverte se divierte y nos engaña con estilo, demostrando que hasta el misterio más sobado puede tener su último truco.
«Todas las almas», Javier Marías
★★★★★★★☆☆☆
Una historia sin historia, con personajes que se esfuman y frases que duran más que las relaciones. Javier Marías demuestra que el pensamiento puede ser más adictivo que la acción… al menos si se escribe así.
«El hombre sentimental», Javier Marías
★★★★★★★★☆☆
Un cantante de ópera, un amor fugaz, y toneladas de introspección. Marías transforma el recuerdo en un laberinto delicioso donde el lector se pierde gustoso. Perfecta para quienes creen que el amor empieza después de que termina.