«Yo, Tituba, la bruja negra de Salem», Maryse Condé

★★★★★★★★☆☆
Tituba fue acusada de bruja, esclavizada y olvidada. Maryse Condé la trae de vuelta con sarcasmo, magia y una lección que ni los jueces puritanos ni tú vas a olvidar tan fácilmente.

«Assaig sobre la ceguesa», José Saramago

★★★★★★★★★★
Un llibre alegre com una missa de difunts: Saramago ens regala una rondalla apocalíptica on la ceguesa és blanca, però la misèria humana és negra com el carbó. Una teràpia de xoc per a idealistes i un regal per als cínics.

«El llogaret», William Faulkner

★★★★★★★★★☆
Llegir «El llogaret» de William Faulkner és com endinsar-te en un pantà literari del sud dels Estats Units: calorós, espès, ple de mosquits en forma de frases subordinades i amb una sensació constant que estàs seguint el rastre d’alguna cosa que no saps ben bé què és… però que segurament fa olor de suor i oportunisme.

«Les intermitències de la mort», José Saramago

★★★★★★★★★☆
Quan la mort fa vaga, el caos arriba… però també l’humor negre, la crítica social i una reflexió que et deixa pensant si morir no era, en realitat, una idea força pràctica.

«Sinsonte», Walter Tevis

★★★★★★★★★★
Un futuro deprimente, robots serviciales y gente que no lee. Sinsonte no es ciencia ficción ligera: es una cachetada elegante al sistema. Y sí, lo compré por la portada. ¿Acaso no harías tú lo mismo?

«El pistolero», Glendon Swarthout

★★★★★★★★★★
John Bernard Books no se deja insultar, ni tocar, ni morir discretamente. En este western crepuscular, el duelo final es contra el cáncer… y contra Dios, porque ¿por qué no? Glendon Swarthout no viene a disparar balas, sino verdades.

«La desaparición de Adèle Bedeau», Graeme Macrae Burnet

★★★★★★★★☆☆
Olvida el glamour del detective clásico. Esta novela se centra en un hombre que prefiere esconderse en bares sin ventanas y en policías desencantados. El resultado: un misterio menos ‘whodunit’ y más ‘qué hacemos con esta culpa’.

«La librería», Penelope Fitzgerald

★★★★★★★☆☆☆
Abrir una librería en un pueblo donde se prefieren los arenques a los libros: ¿hazaña cultural o suicidio social? «La librería» es una oda irónica a la derrota digna y a los placeres impopulares, como leer.

«Un tiempo nuevo», Elizabeth Jane Howard

★★★★★★★★★★
¿Creías que después de la guerra todo iba a mejorar? Howard se ríe en tu cara. En esta entrega, los Cazalet intentan reconstruir sus vidas… con las emociones de siempre y nuevas frustraciones. Brutal, lúcida, adictiva.

«Los niños», Edith Wharton

★★★★★★★★☆☆
En «Los niños», Wharton demuestra que lo verdaderamente peligroso no son los escándalos, sino las buenas intenciones. Una novela elegante, ambigua y deliciosamente incómoda, donde la inocencia es lo primero que se pierde (y no en los niños).

«La juguetería errante», Edmund Crispin

★★★★★★★★☆☆
Un cadáver aparece (y desaparece) en una juguetería que nadie recuerda, salvo un poeta con mala suerte y un detective que cita a Milton. Misterio, comedia y puro caos académico en esta joya absurda de Edmund Crispin.

«La soledad del corredor de fondo», Alan Sillitoe

★★★★★★★★☆☆
Un joven corre para no volverse loco, o para no escuchar a los adultos. Un clásico británico que demuestra que rebelarse en silencio puede ser más efectivo que mil discursos. Y con menos sudor del que parece.