«Suave es la noche», Francis Scott Fitzgerald

★★★★★★★★☆☆
Leer «Suave es la noche» es como asomarse a un cuadro hermoso que, cuanto más lo miras, más grietas empiezan a aparecer. Fitzgerald no solo escribe con elegancia —eso ya lo sabemos por «El gran Gatsby»—, sino que aquí se mete de lleno en lo más frágil del ser humano: lo que escondemos detrás de las sonrisas, los amores que duelen y las vidas que se desmoronan poco a poco, sin que nadie lo note.

«L’estrany», Albert Camus

★★★★★★★★★★
Llegir «L’estrany» d’Albert Camus ha estat, per mi, una experiència desconcertant però fascinant. És un d’aquells llibres que us obliguen a frenar, a mirar les coses des d’una altra perspectiva, fins i tot si aquesta perspectiva és incòmoda o difícil d’acceptar.

«La muntanya màgica», Thomas Mann

★★★★★★★★★★
Llegir «La muntanya màgica» ha estat una d’aquestes experiències literàries que no oblidaré mai. Vaig començar el llibre pensant que seria una història pesada, però més o menys senzilla sobre un tipus que visitarà al seu cosí malalt a un sanatori als Alps… i vaig acabar trobant-me atrapat en un univers completament distint, on el temps sembla detenir-se i tot, absolutament tot, està carregat de significat.

«Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río», László Krasznahorkai

★★★★★★★★★★
Lo primero que llama la atención de «Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río» es su título, tan largo que parece contener ya en sí mismo un pequeño poema o el mapa del tesoro. Desconocía el estilo de László Krasznahorkai, y la verdad es que no sabía del todo qué esperar. Había oído que era un autor complejo, exigente, de esos que no te lo ponen fácil. Pero lo que encontré fue algo completamente inesperado y hermoso: una obra que no se parece a nada que haya leído antes, y que me dejó con esa sensación tan rara y valiosa de haber descubierto algo importante.

«Valle de nubes», Lewis Glassic Gibbon

★★★★★★☆☆☆☆
Una heroína fascinante, una prosa lírica… y una historia que camina con la calma de una nube baja sobre Segget. «Valle de nubes» es bello, mordaz, y algo más lento que su brillante predecesor.

«Esmorzar a Tiffany’s», Truman Capote

★★★★★★★★☆☆
«Esmorzar a Tiffany’s» de Truman Capote m’ha deixat una sensació estranya després de llegir-la, una barreja d’admiració i melancolia. Des de les primeres pàgines, Capote t’enganxa amb la seua prosa brillant, capaç de capturar l’essència de Nova York dels anys 50 i d’uns personatges tant fascinants com complexos. Però la veritable estrella de la història és Holly Golightly, una jove que sembla estar feta de llum i glamour, però que amaga una realitat molt més fosca.

«La passió segons G.H.», Clarice Lispector

★★★★★★★★★☆
«La passió segons G.H.» ha sigut el primer llibre que he llegit de Clarice Lispector, i he de dir que m’ha deixat colpit. És d’aquelles lectures que no et deixen indiferent, que et remouen per dins, et desconcerten i, alhora, t’obrin portes que ni sabies que existien dins teu.

«Passi-ho bé, senyor Chips», James Hilton

★★★★★★★★★☆
He de confessar que, en obrir «Passi-ho bé, senyor Chips», no m’esperava el viatge emocional que estava a punt d’emprendre. És una novel·la curta, senzilla en aparença, però amb una profunditat i una sensibilitat que m’han deixat tocat. Ha sigut una lectura dolça, melancòlica i, sobretot, molt emotiva.

«Las bellas extranjeras», Mircea Cărtărescu

★★★★★★★☆☆☆
Mircea Cărtărescu, uno de mis escritores preferidos, me ha sorprendido con «Las bellas extranjeras», una crónica de viaje que desafía las expectativas literarias tradicionales. Este libro no es de esos que lees con el ceño fruncido y un lápiz en la mano, subrayando frases profundas sobre el alma humana. O al menos no parece serlo a primera vista. En lugar de la típica solemnidad literaria, Cărtărescu nos lanza una crónica sarcástica, autocompasiva y maravillosamente absurda sobre su periplo (forzoso, según deja caer con elegante resignación) a Francia, junto a otros escritores rumanos, con la noble misión de representar la literatura de su país. Nada puede salir mal, ¿verdad?

«El fallo», Antonis Samarakis

★★★★★★★★★☆
Un clásico moderno sobre errores, sospechosos y funcionarios que no entienden razones. Si alguna vez te peleaste con un trámite absurdo, «El fallo» te hará reír… y luego llorar. Porque pensar, ya sabes, es peligroso.

«Mendelssohn en el tejado», Jiří Weil

★★★★★★★★★★
Una novela donde los nazis no distinguen a Mendelssohn de Wagner y el horror se mezcla con la burocracia más absurda. Weil te hace reír con humor negro… justo antes de aplastarte el alma. Breve, incómoda y brillante.

«La tercera boda», Kostas Taktsís

★★★★★★★☆☆☆
¿Dramas matrimoniales? Ekaterini se los merienda de tres en tres. Una novela cargada de ironía feroz, desastres vitales y ese humor negro que convierte la miseria en literatura vibrante. Bienvenido a la tragicomedia griega definitiva.