«El misterio de la mosca dorada», Edmund Crispin

★★★★★★★★☆☆
Un asesinato, un grupo de actores insoportables y un profesor que resuelve crímenes entre citas de Milton. «El misterio de la mosca dorada» es lo que pasa cuando el crimen se disfraza de comedia culta en Oxford.

«Tantos lobos», Lorenzo Silva

★★★★★★☆☆☆☆
Bevilacqua vuelve para cazar lobos modernos que no aúllan, pero sí tuitean. Lorenzo Silva mezcla ironía y resignación en relatos breves que recuerdan que el verdadero horror no siempre lleva colmillos. Corto, certero… y más útil que el telediario.

«El arriero de La Providence», Georges Simenon

★★★★★★★☆☆☆
Si alguna vez has querido sumergirte en una historia que te haga sentir el frío de la niebla sobre el agua y el crujir de la madera de las barcazas, «El arriero de «La Providence»» es el libro perfecto.

«El testigo mudo», Agatha Christie

★★★★★★★★★☆
Si hay algo que puedo decir con absoluta certeza sobre «El testigo mudo», es que no hay un solo personaje que me haya caído bien.

«El misterio de la Casa Roja», A. A. Milne

★★★★★★★☆☆☆
«El misterio de la Casa Roja», de A. A. Milne, fue una lectura que me sorprendió gratamente. Conocía a Milne por su famoso Winnie the Pooh, así que encontrarme con una novela de misterio escrita por él fue toda una curiosidad. Y debo decir que, aunque no es una historia detectivesca al uso, tiene un encanto especial que la hace destacar.

«Asesinato en el Richelieu», Anita Blackmon

★★★★★★★★☆☆
«Asesinato en el Richelieu» de Anita Blackmon es una novela de misterio que se desarrolla en un pequeño y algo decadente hotel sureño, el Richelieu, donde una serie de asesinatos pone en evidencia las tensiones ocultas entre los huéspedes.

«El misterio de la luna creciente», Valentine Williams

★★★★★★★★★☆
Un misterio donde todos parecen culpables, la luna conspira y el lector sospecha hasta de su propia sombra. Valentine Williams nos ofrece una intriga tan elegante como retorcida, perfecta para desconfiar hasta del mayordomo… y del gato.

«El problema final», Arturo Pérez-Reverte

★★★★★★★★☆☆
Un homenaje a Holmes, un guiño al cine de saldo y un montón de pistas falsas: Pérez-Reverte se divierte y nos engaña con estilo, demostrando que hasta el misterio más sobado puede tener su último truco.

«El enigma Dartmoor», Basil Thomson

★★★★★★★★☆☆
Un cadáver en medio de Dartmoor, un detective sin prisas y más secretos que en un club victoriano. Basil Thomson nos sirve un misterio sobrio y delicioso, ideal para amantes del crimen clásico… y del té bien cargado.

«Problema en Pollensa», Agatha Christie

★★★★★★★☆☆☆
Crímenes, jardines sospechosos y cruceros donde el asesinato es más probable que el mareo. Nueve relatos, varios cadáveres y tres detectives compitiendo por tu afecto… o por el crimen mejor resuelto. Christie, como siempre, matando con estilo.

«Maigret y la vieja dama», Georges Simenon

★★★★★★★★★☆
En esta historia, el mayor peligro no es el veneno, sino la convivencia forzada entre parientes que preferirían estar muertos… o al menos más lejos. Maigret, imperturbable, toma nota mientras se sirve otro coñac.