«La muerte de Iván Ilich», Lev Tolstói

Puntuación: 5 de 5.

A ellos no les importa, pero también morirán. ¡Idiotas! Yo primero y luego ellos, pero a ellos les pasará lo mismo. Y ahora tan contentos… ¡Los muy bestias! La furia le ahogaba y se sentía atormentado, intolerablemente afligido.

La muerte de Iván Ilich, Lev Tolstói

Si lees «La muerte de Iván Ilich» y no te sacude por dentro, algo no encaja. Tolstói nos cuenta la historia de un hombre que parecía tenerlo todo bajo control: una carrera exitosa, una vida acomodada, una familia respetable. Pero cuando la enfermedad lo golpea de forma inesperada, se da cuenta de que, en realidad, ha estado viviendo de manera superficial, sin preguntarse qué sentido tenía todo.

Desde el principio, la historia nos sitúa en su funeral, así que ya sabemos cómo termina (si no lo sabías ya al leer el título de la novela). Lo interesante es el viaje: cómo Iván Ilich enfrenta su destino y se da cuenta, poco a poco, de que la vida que construyó no era más que una ilusión. Lo que más duele no es solo su sufrimiento físico, sino la indiferencia de quienes lo rodean: su familia, sus amigos, sus colegas… Todos parecen más preocupados por la incomodidad que les causa su enfermedad que por él mismo.

El único que realmente lo acompaña es Guerásim, un simple sirviente que, con su autenticidad y compasión, le ofrece el único consuelo genuino en su agonía. Tolstói nos lanza un mensaje claro: la sociedad está llena de hipocresía, y muchas veces son los que menos tienen quienes mejor entienden lo que realmente importa.

El estilo de Tolstói es directo, sin adornos innecesarios, pero con una profundidad que te deja pensando. No es solo la historia de un hombre que muere, sino una reflexión brutal sobre la vida misma. ¿Estamos viviendo de verdad o solo cumpliendo con lo que se espera de nosotros?

Es una lectura corta, pero poderosa. Si alguna vez has sentido miedo al desperdicio del tiempo o te has preguntado qué quedará de ti cuando ya no estés, «La muerte de Iván Ilich» es un libro que no puedes dejar pasar. Y, al ser corto, es un gran libro para empezar a leer a Tolstói.