Trotalibros | Natividad Gálvez | 2022 | 296 págs.
#Narrativa #Grecia #1962
¿Por qué te harás tan mala sangre con esas cosas, mujer de Dios?, pensaba yo. ¿De qué te sirven tantos disgustos y peleas si a fin de cuentas un día nos tenemos que morir? Así soy yo; algunas veces también me disgusto por cosas sin importancia, pero al menos tengo momentos de lucidez en que comprendo lo sabias que son las personas que no se inmutan por nada.
La tercera boda, Kostas Taktsís
Hay libros que uno empieza pensando que se va a encontrar con un drama más o menos típico y se descubre, pocas páginas después, atrapado por algo mucho más inesperado: una bofetada literaria cargada de humor negro, ironía y una voz que podría ser la de tu vecina del tercero, esa que lo ha vivido todo y lo cuenta sin pelos en la lengua. «La tercera boda» de Kostas Taktsís es uno de esos libros. Publicada en 1962, esta novela ha envejecido como el buen vino (o más bien como un buen ouzo, por mantenernos en clave griega), y sigue siendo una joya inclasificable dentro de la literatura contemporánea.
La historia es simple en la superficie: Ekaterini, nuestra narradora infatigable, repasa su vida marcada por la pobreza, las guerras, los matrimonios fallidos y, sobre todo, una perpetua lucha por salir adelante. Pero lo que convierte esta novela en algo extraordinario no es tanto lo que cuenta como cómo lo cuenta. Taktsís nos regala un monólogo imparable, en primera persona, cargado de coloquialismos, giros populares y una naturalidad que hace que leer a Ekaterini sea como sentarte a tomar un café (o varios) con ella mientras te desgrana las miserias y las ironías de su existencia.
Desde el primer momento, uno se da cuenta de que aquí no hay espacio para la autocompasión barata. Ekaterini es brutalmente honesta y tiene una habilidad casi artística para mirar la tragedia con un cinismo desarmante. Como cuando dice:
En esta vida no debe reírse nadie antes de tiempo, ni tampoco considerar feliz a nadie sin antes haber conocido su final.
Una filosofía que lo mismo sirve para la Grecia convulsa del siglo XX que para cualquier sobremesa familiar donde siempre hay alguien que parece tenerlo todo atado… hasta que no.
Taktsís utiliza esa voz para hacer algo mucho más profundo que la simple narración de infortunios personales. «La tercera boda» es, en esencia, un fresco social de una Grecia zarandeada por la historia —la ocupación nazi, la guerra civil, la pobreza—, pero también es una disección implacable del lugar que ocupa la mujer en esa sociedad. Ekaterini es una superviviente, sí, pero también una víctima de un sistema que la empuja de un matrimonio a otro como si cambiar de marido fuera un deporte nacional. Y aquí es donde Taktsís brilla: su capacidad para mezclar lo íntimo y lo colectivo, la anécdota personal y la crítica social, todo ello hilado con un estilo vivo y chispeante.
No esperéis frases grandilocuentes ni descripciones poéticas. El lenguaje es crudo, directo, con un tono oral que mantiene el pulso del relato siempre vibrante. Y qué decir de los momentos en los que el drama explota en unos gritos desesperados, como cuando Ekaterini clama:
¡No puedo, no, no puedo soportarla más! … ¡Dios mío, qué cruz me has enviado! ¿Qué pecado he cometido para merecer este castigo? ¿Hasta cuándo me veré obligada a sufrirla, a verle la cara, a oír su voz, hasta cuándo?
La vida, en este libro, es una tragicomedia perpetua, y la voz de Ekaterini nos recuerda que en el fondo, todos llevamos nuestra pequeña cruz, y que quejarse con estilo es casi un arte.
Además, la novela plantea cuestiones incómodas sobre la maternidad, la amistad y la responsabilidad. Impagable es la reflexión sobre su amiga María:
María, pensaba, es como el náufrago que se está ahogando… Si intento acercarme a ella para salvarla, me arrastrará a mí también al fondo del mar. Mejor será que me salve yo, y así podré darle tiempo a que crezca, a que madure un poco.
Aquí, Taktsís pone el dedo en la llaga de ese dilema eterno entre ayudar a los demás o salvarse uno mismo, y lo hace sin moralismos, con la misma claridad descarnada que atraviesa toda la novela.
En definitiva, «La tercera boda» es mucho más que la historia de una mujer y sus tres maridos. Es un viaje por los claroscuros del alma humana, un espejo incómodo y a la vez divertidísimo de una sociedad en crisis permanente. Kostas Taktsís logra que rías, te indignes, te enternezcas y, sobre todo, que sigas pasando páginas como si Ekaterini te hubiera agarrado del brazo y no te dejara escapar hasta haber soltado todo lo que tiene dentro.
Un clásico imprescindible para quienes disfrutan de la literatura que mezcla drama y humor sin pedir permiso, y que convierte la derrota en pura materia literaria. Eso sí, aviso: después de leerlo, cualquier otra historia de matrimonios parecerá un cuento de hadas.