dÉpoca | Susanna González | 2019 | 264 págs.
#NovelaNegra #ReinoUnido #1929
ーSus preguntas resulta absolutamente impertinentes, inspector jefe!ーgritó la señora Markham encolerizada—. ¡Yo no maté a la pobre chica! Ni la coloqué debajo del entarimado de la cocina para que la encontrara esta misma tarde el esposo de mi hija ¡al regresar de su luna de miel! […] Repito que no sé nada, no sé nada de ese horrible crimen, y sugerir lo contrario…
ーBueno, señora Markham ーdijo incómodo el comisario de la cercana estación de policía de Woolwichー, nadie está sugiriendo…
Un cadáver en la mansión Sainsbury, A. Fielding
¿Quién no ha soñado con mudarse con su pareja a una mansión antigua, llena de encanto, historia y… cadáveres bajo el suelo de la cocina? Así comienza esta pequeña joya del misterio clásico que nos trae A. Fielding, autora envuelta en tanto misterio como sus propios libros (nadie sabe quién era en realidad, y eso, francamente, ya la hace más interesante que muchos escritores contemporáneos).
En «Un cadáver en la mansión Sainsbury», los flamantes esposos Carin y Douglas Layng deciden empezar su luna de miel en una enorme casa heredada, con más rincones sospechosos que habitaciones en un IKEA. Todo va bien hasta que—¡sorpresa!—aparece un cadáver perfectamente emparedado en el suelo. ¿Quién era? ¿Quién lo puso ahí? ¿Y qué demonios estaba haciendo en una cocina tan monísima? Para eso llega el inspector jefe Pointer, que no tiene nada de Poirot ni de Holmes, pero sí una paciencia infinita y una habilidad pasmosa para sacar secretos de las paredes (literal y figuradamente).
La novela no es de esas que te bombardean con pistas falsas y giros locos cada dos páginas. No. Fielding juega limpio. Todo está ahí, con una calma británica absoluta, mientras uno va viendo cómo el caso se va desenrollando como un ovillo en manos de un gato muy metódico. Algunos personajes son un poco de cartón piedra, vale, pero cumplen su función: sospechar de todos y hablar con frases enigmáticas.
Y no podemos dejar de mencionar la edición de dÉpoca Editorial, que es una verdadera maravilla: ilustraciones preciosas, prólogo interesantísimo y detalles que harían salivar a cualquier bibliófilo. Si los libros pudieran presumir en Instagram, este estaría haciendo postureo sobre una manta de cuadros con una taza de té al lado.
En resumen: si te gustan los asesinatos elegantes, los detectives sin ego sobreactuado, las mansiones con secretos y el humor involuntario de los años 30, este libro es para ti. Y si no, bueno… al menos aprenderás que revisar el suelo antes de reformar la cocina no es mala idea.