Bienvenidos a Expecto Letronum

¡Hola, hola, hola! Bienvenidos a «Expecto Lectronum», mi pequeño diario lector, o cuaderno de lectura, donde las páginas crujen y las historias cobran vida.

Si has llegado hasta aquí, probablemente seas un ávido lector, un buscador de historias o, quién sabe, quizás un mago extraviado en el Callejón Diagon que, en lugar de una varita, ha terminado con un libro en las manos. Sea como sea, acomódate, toma una taza de té (o cerveza de mantequilla, según prefieras) y prepárate para sumergirte en este humilde refugio literario.

¿Por qué «Expecto Lectronum»? Pues bien, inspirado en el hechizo «Expecto Patronum», este nombre rinde homenaje a la magia de la lectura. Así como un Patronus ahuyenta a los dementores, un buen libro nos salva del aburrimiento, de la monotonía y de esas conversaciones incómodas sobre el clima. Aquí encontrarás reseñas sin filtros, opiniones sinceras y, sobre todo, muchas ganas de compartir el amor por los libros.

Mi nombre es Enrique Vallés y soy, esencialmente, un Hogwartsiano frustrado que encontró en la literatura un pasadizo secreto a otros mundos. Leo de todo un poco: clásicos, narrativa contemporánea, novela histórica, western, negra, de aventuras, gótica, y una pizca de thriller, ciencia ficción y fantasía (porque nunca se sabe cuándo un dragón puede aparecer en la historia).

Este blog no es un grimorio de sabiduría literaria ni pretende sentar cátedra. No esperes comentarios de texto ni análisis sesudos ni hechizos para descifrar simbolismos ocultos. Aquí solo hallarás mis impresiones sinceras sobre lo que leo, me guste o no. Y si en algún momento no coincidimos en opiniones, ¡no pasa nada! Como bien diría Dumbledore:

Las palabras son, en mi no tan humilde opinión, nuestra fuente más inagotable de magia.

Así que debatamos con respeto y sin recurrir a Sectumsempra, que aquí venimos a disfrutar.

Ah, y antes de que se me olvide —porque los libros me hacen divagar más que Luna Lovegood en una clase de Pociones—, quería contarte algo más: en este blog encontrarás reseñas tanto en español como en valenciano. Sí, sí, valenciano.

Y no empecemos con la dichosa discusión de si se llama valenciano, catalán o mallorquín (o si ni siquiera son el mismo idioma), que ya sé que este tema da para más polémica que una final de quidditch entre Slytherin y Gryffindor. Para mí, siempre ha sido y será valenciano, porque soy valenciano, y así me sale del alma (y de la boca, y de la pluma). Que cada uno lo llame como quiera.

La cuestión es que soy bilingüe y lo vivo con orgullo. Leo indistintamente en ambos idiomas, me encantan los dos y disfruto de ambas lenguas como quien disfruta de dos sabores distintos de Bertie Bott’s: uno dulce, otro con sorpresa, pero ambos auténticos. Así que si ves una reseña en valenciano, no te asustes: es solo otra forma en la que mi yo lector se expresa, con la misma pasión y las mismas ganas de compartir historias.

Gracias por pasar por este rincón literario encantado. ¡Nos leemos!